Translate

miércoles, 21 de mayo de 2014

ANTONIO ALCALÁ GALIANO. MEMORIAS DE UN LIBERAL

Retrato oficial de Antonio Alcalá Galiano
Antonio Alcalá Galiano fue un destacado político, un notable escritor y uno de los tíos más feos que ha producido la raza humana. No tenéis más que ver su retrato oficial y considerar que el retratista siempre procuraba sacar favorecidos a estos importantes hombres de Estado. Nació en Cádiz en 1789, en el seno de una familia de rancia tradición militar. En su adolescencia recorrió el Mediterráneo junto a su padre, Dionisio Alcalá Galiano, que sería uno de los héroes caídos en Trafalgar. Antonio ingresó como cadete, pero abandonó pronto la Marina. En esos años ganó a pulso fama de libertino y borrachín. Su vida desordenada y su estrafalario físico, al parecer no le impidieron contraer un matrimonio tan efímero, que sus biógrafos lo califican de brevísimo. Suponemos que duró al menos la noche de bodas, o el tiempo imprescindible para concebir un hijo, Antonio, que tras su muerte en 1865, se hizo cargo de editar su obra literaria.

Cortes de Cádiz

En política, Alcalá Galiano comenzó siendo un exaltado liberal. Defensor decidido de la Constitución de 1812, participó activamente en la revuelta de 1820 que terminó con el triunfo del general liberal Rafael del Riego, y la proclamación de la Constitución de Cádiz que había derogado el funesto Fernando VII. Durante el Trienio Liberal fue diputado por Cádiz, fundó La Fontana de Oro, militó en la sociedad secreta Confederación de Caballeros Comuneros, y en la masonería, formando parte del Gran Oriente Español. Con el paso de los años moderó un tanto su ardor liberal, procedimiento infalible para triunfar en la política. Su conversión le proporcionó el Ministerio de Marina en 1836 y el de Fomento en 1865.

En literatura comenzó repudiando el Romanticismo, para convertirse tras su estancia en Londres, en uno de sus más firmes defensores. Su prólogo a El moro expósito, obra de su amigo el Duque de Rivas, puede considerarse el verdadero manifiesto del Romanticismo español. Lo más destacado de su poesía son los sonetos recogidos en El álbum de la señorita de Gaviria. Pero Alcalá Galiano sobresalió como prosista. Aparte de sus escritos históricos y políticos, es autor de la que acaso sea la mejor autobiografía en lengua española. Biblioteca Bigotini se complace en presentar una cuidada edición digital de sus Memorias, publicadas póstumamente en 1886. Son ciertamente algo más extensas de lo que viene siendo habitual en nuestras lecturas recomendadas, pero, creedme, merecen la pena, no solo por su calidad literaria, sino por la gran cantidad de información de primera mano que aportan al cabal conocimiento de la tortuosa Historia del XIX español. Si como a nosotros (el profe y yo), os apasiona este periodo, haced clic en la imagen, echadle un vistazo rápido, y conservad la obra como una utilísima fuente de consulta.

Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para tener que triunfar por mí mismo. Woody Allen.