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martes, 4 de noviembre de 2014

GEORGE RAFT. UN GANGSTER EN HOLLYWOOD



George Raft fue sin lugar a dudas el actor que de manera más brillante supo encarnar a los gangsters y turbios personajes del hampa que poblaron las pantallas de los cines en la década de los treinta, y si hemos de creer a los cronistas, también las calles de esa América convulsa de los años de la célebre ley seca.
En la época muda en la que comenzó su carrera cinematográfica, Raft iba para galán romántico en plan Ramón Novarro o Rodolfo Valentino. Pero a partir de 1932 con el estreno de la mítica Scarface, en la que participó junto a Paul Muni y Ann Dvorak, George Raft mostró su faceta de tipo duro, que le valió un éxito popular sin precedentes. Desde aquel momento su carrera como emblemático protagonista del cine negro fue meteórica. A lo largo de más de diez años se sucedieron los papeles y se sucedieron los éxitos. Parece que el actor se introdujo de tal forma en la psicología de sus personajes, que llegó a coquetear de forma peligrosa con el hampa real. Las malas compañías por un lado, y quizá un ego desmesurado por otro, terminaron de arruinar su carrera. Los rumores corrieron como la pólvora y Raft vio como se iban cerrando ante él una tras otra las puertas de los platós y las de los despachos de los productores. Terminó su carrera arruinado y haciendo papelitos de reparto. En cualquier caso, George Raft un día fue el rey del género. Su indiscutible magisterio queda fuera de toda duda, y fue el espejo en que se miraron sucesores de la talla de Edward G. Robinson, James Cagney o el mismo Humprey Bogart. 
Aquí está el enlace (haced clic en el poster) para visionar en versión original Outpost In Morocco, un filme con un George Raft ya en el declive de su carrera como actor. Es una producción de la Universal de 1949, que se apuntó a la moda, para entonces ya un poco desfasada, de las películas de aventuras con la Legión Extranjera y el desierto norteafricano como protagonistas. Fue un género en el que triunfaron estrellas como Charles Boyer o Gary Cooper. En el 49 nuestro hombre ya estaba un poco mayor, pero hizo lo que pudo.


Próxima entrega: Norma Shearer