Translate

martes, 20 de enero de 2015

GALENO O LOS FUNDAMENTOS DE LA MEDICINA

Los historiadores de la medicina sitúan a Galeno, junto a Hipócrates, como los protomédicos más influyentes de los tiempos antiguos. Galeno de Pérgamo, a quien durante la época medieval se llamó Claudio Galeno, al parecer por un error historiográfico, nació en aquella ciudad costera del Asia Menor en 130. Aunque Pérgamo (actualmente Bergama) está en el territorio de la moderna Turquía, Galeno era un griego que, al igual que su padre, el arquitecto Aeulius Nicon, disfrutaba el raro privilegio de ser ciudadano romano. Ingresó en el Asclepeion de Pérgamo, institución a medio camino entre templo y escuela, convirtiéndose así en therapeutes, discípulo o hermano del dios. Amplió sus estudios en Esmirna y Corinto, para concluirlos en Alejandría, principal centro cultural del mundo antiguo, donde confluían en aquel tiempo los más importantes filósofos, científicos y eruditos de cualquier índole.


Entre ellos habían sobresalido Herófilo y Erasístrato, anatomistas con cuyas obras Galeno pudo trabar conocimiento. Pero sobre cualquier otra, la ventaja que ofrecía Alejandría era que por especial privilegio, allí podían diseccionarse cadáveres de forma legal, actividad vedada en los demás lugares del imperio. Después de una breve etapa en su Pérgamo natal, Galeno se estableció en Roma en 162, donde supo labrarse una gran reputación. Fue médico personal de Marco Aurelio, acaso el emperador más culto e ilustrado de la Roma imperial, y de su hijo Cómodo. Como las disecciones de cadáveres humanos no estaban permitidas en la metrópolis, Galeno se dedicó con gran aplicación a la vivisección de animales como cerdos o monos. Esta cruel práctica arrojó importantes luces sobre aspectos fisiológicos como la función renal o neurológica, pero a cambio indujo a Galeno a cometer serios errores sobre anatomía humana, errores que perduraron en los tratados de anatomía durante al menos toda la Edad Media.


En su tiempo se produjo en Roma la llamada peste antonina. Galeno pudo estudiar sus devastadores efectos sobre la población, convirtiéndose así en pionero de la epidemiología. También realizó amplios progresos en cirugía, atendiendo a los gladiadores que resultaban heridos. Se le atribuyen más de cuatrocientos textos, y su principal trabajo fue Méthodo medendi, el arte de la curación, que constituyó toda una referencia en la medicina de los siguientes quince siglos. No está clara la fecha de su fallecimiento que unos sitúan en el año 200, y otros en 216. Con todos sus numerosos errores y omisiones, la obra de Galeno de Pérgamo constituye la base de la medicina y las ciencias de la salud occidentales. Hasta el Renacimiento nadie se atrevió a poner en tela de juicio su autoridad, y muchas de sus inexactitudes no han sido corregidas hasta fechas tan recientes como el siglo XIX o incluso el XX. La actual farmacia galénica todavía se basa en los métodos de preparación, mezcla y conservación de fármacos que propuso Galeno.

La única manera de mantenerte sano es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer cosas que preferirías no hacer. Mark Twain.