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lunes, 29 de junio de 2015

IRENE DUNNE, LA PRIMERA NOVIA DE AMÉRICA



Después de ella ha habido muchas otras. De hecho cada vez que una estrella incipiente emite un tímido destello, una legión de críticos y comentaristas se apresuran a colocarle la famosa etiqueta: la novia de América. Decir que hace pocos años se otorgó el título a Sandra Bullock, basta para hacerse una idea de la degradación que ha sufrido. No obstante, y a pesar de que no ha sido la única, a Irene Dunne le cupo el honor de ser la primera y claro está, los primeros amores no se olvidan así como así.

Irene Dunne era una chica de pueblo que llegó a Hollywood dispuesta a comerse el mundo. Y vaya si se lo comió. No dejó ni una migaja. Desde sus primeros éxitos en el incipiente cine sonoro, no cesó de encabezar repartos. Fue la actriz favorita de Leo McCarey, que la utilizó en una exitosa sucesión de comedias románticas. Alternó con los principales galanes de su tiempo, como Charles Boyer o el mismo Cary Grant, considerado el rey de la comedia. Fue inolvidable su interpretación en filmes como La pícara puritana o Tú y yo
Hoy os ofrecemos el enlace (haced clic en la carátula) para que os deleitéis con la versión doblada al español de Serenata nostálgica. Una producción Columbia, dirigida por George Stevens en 1941, que tomó su título de Penny Serenade, celebérrima canción compuesta en 1939 por Arthur William Halifax. Se trata de una amable comedia romántica con Cary Grant en el papel masculino. Tiene tantas dosis de sentimentalismo y de nostalgia como promete su cabecera. Acaso el filme no ha envejecido tan bien como otras comedias de su época, y hoy resulte al espectador un poco desfasada y bastante antigua. No obstante, sirve muy bien al propósito de admirar a un Cary Grant aun joven, pero ya en plena madurez interpretativa, y a esta primera novia de América, una Irene Dunne encantadora y pletórica.

Próxima entrega: Leo McCarey