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domingo, 8 de noviembre de 2015

HIPARCO DE NICEA, EL CONTADOR DE ESTRELLAS

Nacido en 190 a.C., Hiparco de Nicea fue uno de los sabios más polifacéticos de su tiempo. Geógrafo, matemático y sobre todo astrónomo, Hiparco unió a su faceta científica la tecnológica, pues se le atribuye la construcción de diferentes herramientas e ingenios para ayudarse en sus investigaciones. Instrumentos tan útiles como el teodolito se deben a su inventiva.
Entre sus logros científicos más destacados cabe citar el cálculo de la precesión de los equinoccios. Utilizando por vez primera las eclípticas, y comparando coordenadas, obtuvo una precisión de 45 segundos de arco/año, muy cercana a los 50,27 que se manejan actualmente. También debemos a su fecundo ingenio la distinción entre año sidéreo y año trópico, cuyas duraciones respectivas estableció con errores de sólo 1 y 6 minutos, lo que para su época constituye toda una proeza. Se aproximó de forma asombrosa a la distancia real entre la Tierra y la Luna, corrigiendo los anteriores cálculos mucho menos precisos de Aristarco de Samos. Corrigió también los errores de Eratóstenes en lo relativo a la oblicuidad de la eclíptica.


En geometría, Hiparco desarrolló la trigonometría, relacionando las medidas angulares con las lineales. Como no disponía de una moderna tabla de senos, construyó una tabla de cuerdas, algo más primitiva, pero muy útil para relacionar los lados y los ángulos de cualquier triángulo. En geografía fue pionero en dividir la Tierra en meridianos y paralelos, introduciendo entre los más ilustrados de su época los conceptos hoy usuales de latitud y longitud. Realizó además el primer intento (o uno de los primeros) de representar la esfera Terrestre en un mapa bidimensional.

Pero por lo que será siempre recordado Hiparco de Nicea es por ser el autor del primer catálogo conocido de estrellas. Podemos encontrarlo en el Almagesto de Ptolomeo (libros VII y VIII). Las investigaciones más recientes apuntan a que Ptolomeo se apropió del catálogo de Hiparco. A este pues debe corresponder la gloria. La relación contiene las posiciones de 850 estrellas distribuidas en 48 constelaciones. Hiparco fijó estas posiciones mediante coordenadas eclípticas.
Así que ya lo veis. Estamos ante el primer contador de estrellas. Se trata de un oficio arduo, pero sin duda cargado de poesía y tocado por la magia de los antiguos dioses. Sintámonos por un momento como la reina de las hadas, y acompañemos a Hiparco en la contemplación maravillada del cielo estrellado. Sueño fantástico de una noche de verano.

Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa. Mark Twain.