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lunes, 8 de febrero de 2016

HISTORIA DE LA HISTORIETA. LA PREHISTORIA


Historietas, comics, tebeos, tiras cómicas… Los franceses las llaman bandes dessinées, los italianos fumetti… Muchos nombres, y seguramente tantas definiciones como estudiosos del género. ¿Pero, es un género? Hay quienes consideran al comic un arte, el noveno arte (por su orden: arquitectura, danza, escultura, música, pintura, literatura, cine, fotografía y comic). Lo cierto es que entre los dibujantes e ilustradores ha habido y sigue habiendo grandes artistas. Incluso escritores más que notables han producido excelentes guiones de comic. En cualquier caso, el comic, la historieta puede considerarse junto con el cine y la fotografía, como la forma de expresión más popular del pasado siglo XX. Es difícil saber qué ocurrirá (qué está ocurriendo ya) en el XXI. En nuestra época los soportes informáticos monopolizan la cultura audiovisual, y cualquier expresión deberá adaptarse a estos formatos si pretende medrar o siquiera sobrevivir.
Ya sabéis que el profe Bigotini no es ajeno a ningún fenómeno cultural, así que desde aquí nos proponemos hacer un recorrido por la Historia de la historieta en sucesivas entregas. Como siempre, no pretendemos con ello sentar cátedra ni detentar la posesión de la verdad. Daremos sencillamente nuestras opiniones, procurando en todo caso entretener y divertir a quienes nos visitáis, ojala tanto como nos divierte a nosotros escribir nuestras tonterías.

Es difícil decir cuáles pueden ser los precedentes históricos. Quizá los monjes medievales ya iniciaron el camino con sus prodigiosas miniaturas. Algunas, como puede comprobarse, tienen hasta bocadillos con diálogos:



En el Renacimiento y el Barroco encontramos también algún ejemplo, como este pergamino alemán de 1493, o ese otro grabado inglés del XVI, en el que se parodiaban las tragedias españolas:



En el XVIII, el siglo de las luces, coincidiendo con el perfeccionamiento de las técnicas de impresión por una parte, y con el auge de las publicaciones periódicas, encontramos abundantes ejemplos:


No me resisto a terminar esta primera entrega sobre la prehistoria del tebeo, con la deliciosa serie de Francisco de Goya que reproducimos más abajo. El bandolero que pretende saquear la iglesia, se encuentra con la inesperada resistencia del fraile. El resultado no puede ser más ingenuo ni más gracioso. El genial pintor de Fuendetodos plasmó aquí un suceso real con un humor y una desenvoltura, que verdaderamente se aproximan a la moderna historieta. Juzgad si no vosotros mismos:




Y es que nuestro aragonés universal fue todo un adelantado a su tiempo, amigos. En próximas entregas seguiremos desgranando estas pequeñas y grandes historias de la historieta.