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domingo, 27 de marzo de 2016

TELA DE ARAÑA, EL POLÍMERO ASOMBROSO


A pesar de lo muy espectacular de algunas escenas, en los comic y en las películas de Spider-Man se subestiman en gran medida las propiedades físicas de la telaraña. Para conseguir las proezas que realiza el héroe, no serían necesarias hebras tan gruesas como las que aparecen en la pantalla. Las telarañas reales son polímeros dotados de unas propiedades verdaderamente asombrosas. En el mundo real, la seda que forma la tela de estos artrópodos, se compone de dos proteínas que le aportan fuerza, solidez y elasticidad. Cada una de ellas contiene tres regiones con propiedades bien diferenciadas. La primera forma una matriz no cristalina (amorfa) que aporta a la seda una elasticidad fantástica.

El mecanismo físico por el que funcionan las telas de araña, nos lo describe pormenorizadamente William K. Purves, biólogo californiano: Cuando un insecto contacta con la red, la matriz amorfa se estira, y sus proteínas absorben toda la energía cinética del impacto. Además hay otros dos tipos de regiones cristalinas que refuerzan la seda. Ambas están muy plegadas y se oponen al estiramiento. Una de ellas es rígida. Parece que los pliegues de las regiones cristalinas menos rígidas, anclan los cristales rígidos a la pared amorfa. La seda que conforma los tirantes mide apenas la décima parte del diámetro de un cabello humano, sin embargo, en proporción a su peso, resulta varias veces más resistente que el acero.


Así que ya lo veis, en los tirantes de nuestro célebre Spider-Man podrían columpiarse tranquilamente un elefante o una ballena. Una prueba (otra más) de que la naturaleza es mucho más asombrosa y fantástica de lo que puede imaginarse. Cualquier día dedicaremos un artículo a las propiedades físicas de la nariz del profe Bigotini.

Intentó suicidarse, y casi se mata.