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martes, 12 de abril de 2016

GAUSS, EL PRÍNCIPE DE LOS MATEMÁTICOS


Johann Carl Friedrich Gauss nació en 1777 en una aldea de Brunswick, Alemania. Sus padres, analfabetos, vivían en la mayor de las miserias. El joven Carl fue lo que se dice un auténtico niño prodigio. Aprendió a leer completamente solo, y a los siete años su enorme talento fue descubierto por un maestro de escuela apellidado Büttner, que le animó a continuar sus estudios y le interesó por las matemáticas, que fueron la verdadera pasión de su vida. A los doce años recibió la protección del duque de Brunswick, que desde entonces se hizo cargo de su educación. Ya en su etapa escolar Gauss corrigió los errores que halló en las demostraciones de matemáticos tan insignes como Newton, Euler o Lagrange. Antes de terminar el bachillerato, dominaba el griego y el latín, y completó su ley de los mínimos cuadrados. A los diecisiete años intuyó los principios de la nueva geometría de la que habría de ser el principal creador, y a los dieciocho completó su teoría de números. Comenzó a forjarse su reputación de príncipe de las matemáticas que le reconocieron unánimemente sus colegas de toda Europa.

Domenico Guidobono. Alegoría de la Matemática

Entre sus enormes hazañas científicas cabe mencionar el Teorema fundamental del álgebra, la construcción con regla y compás (siguiendo las normas euclidianas) de un polígono regular de 17 lados, la Teoría de los números, contenida en su obra Disquisitiones arithmeticae, el perfeccionamiento de los mínimos cuadrados, y hasta la predicción de la órbita de Ceres. Ya en su etapa de madurez, Gauss enunció su Teorema de la divergencia, tan fundamental no solo en el ámbito matemático, sino en diversas aplicaciones científicas y por supuesto en la física. Entre 1801 y 1847 publicó varias decenas de obras, todas ellas consideradas hoy imprescindibles por la comunidad científica.


Su descomunal contribución a las matemáticas no debe eclipsar la importancia de Carl Friedrich Gauss en materias como la física, la astronomía y la geometría. La célebre campana de Gauss es hasta nuestros días una herramienta imprescindible en campos tan diversos como la demografía o la epidemiología, por poner simplemente un par de ejemplos. Gauss falleció en Gotinga en febrero de 1855. Desde el blog de Bigotini queremos rendir nuestro modestísimo homenaje a este gigante de la ciencia, el príncipe de los matemáticos que adquirió tan merecido título no por nacimiento, sino por su esfuerzo y su talento, admirables méritos de inexcusable y agradecido reconocimiento.


Las películas de hoy en día son muy raras. Te hacen pensar. Britney Spears