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lunes, 4 de julio de 2016

HUNAYN IBN ISHAQ. UN CRISTIANO EN EL ISLAM


Hunayn ibn Ishaq, a quién en castellano se conoció como Joaniçio, nació en Persia en 809. Fue médico y matemático, pero sobre todo un extraordinario escritor y divulgador de la ciencia de su tiempo. En el siglo IX, según el cómputo occidental, o tercero de la Hégira musulmana, Hunayn ibn Ishaq tuvo el valor de hacerse cristiano. Su credo no representó un obstáculo para que fuera nombrado director de la célebre Casa de la Sabiduría de Bagdad, una prueba de la liberalidad y la tolerancia reinantes en el Islam de su tiempo. Se tienen muy escasas referencias sobre su biografía. En cuanto a su obra, la más famosa y celebrada es el Kitab adab al-falasifa, trabajo cuyo original árabe se perdió. Conocemos no obstante gran parte de su contenido a través de la traducción al castellano, que se llevó a cabo en la Escuela de traductores de Toledo, bajo el patrocinio de nuestro rey Alfonso el sabio.

Se tituló en romance Libro de los buenos proverbios, y verdaderamente eran buenos, puesto que la obra ya traducida sirvió de base a diversas colecciones de cuentos, relatos breves y narraciones ejemplarizantes durante el Medievo y el Renacimiento. Forma parte del género que se ha llamado literatura sapiencial. Un tratado didáctico en prosa, que circuló por nuestra península ya desde el siglo XIII. El libro contiene una colección de sentencias, atribuidas en su mayoría a sabios griegos. Sócrates, Platón y Aristóteles, entre otros, son citados por el narrador, un anciano sabio que desgrana sentencia tras sentencia ante un auditorio entregado. Al final del libro se incluye una supuesta correspondencia entre Alejandro de Macedonia y su madre, Olimpia.

En el Llibre de saviesa o Llibre de la doctrina del rey Jaume d'Aragó, se incluyen muchos pasajes e ideas contenidas en la obra del Joaniçio. Beben en la misma fuente algunas obras alfonsíes como la Grande e general estoria o las Partidas. También pueden encontrase fragmentos del Libro de los buenos proverbios en la Floresta de philósophos y hasta en el Pseudo-Séneca. Existe una versión en hebreo de la obra de Hunayn ibn Ishaq, que ha rescatado recientemente la investigadora palestina Christy Bandak. De la versión castellana se conservan manuscritos en la Biblioteca escurialense, la de la Universidad de Salamanca, la de la Real Academia Española de la Lengua, y la Nacional de España. Recomendamos las referencias que hace de la obra la profesora Mª Jesús Lacarra en su trabajo Cuento y novela corta en España (Barcelona, Crítica, 1999).

Si existe alguna edición digital, no hemos podido dar con ella. Rogamos a los lectores aplicados y acaso más versados que el viejo Bigotini en la navegación por la procelosa red, que nos hagan llegar el enlace si tienen la suerte de hallar alguna. Mientras tanto nos conformaremos con uno de esos proverbios chuscos que tanto gustan a nuestro profe.

En un segundo pueden pasar muchas cosas... Si lo sabré yo, que vivo en un tercero.